¿Qué es la procrastinación?

¿Te has visto yendo a la nevera una y otra vez cuando tienes la entrega de un trabajo importante?

Procrastinación: ¡El arte de dejar para mañana lo que puedes hacer hoy!

Si alguna vez te has sorprendido posponiendo esa tarea importante a favor de actividades que parecen más atractivas (como organizar tu estantería o hacer flexiones en lugar de escribir ese libro que tanto anhelas), bienvenido al club de la procrastinación. Y no te preocupes, no estás solo.

Y no, no tiene que ver con gestión de tiempo. Aquí no te hablaré de eso. Iremos a la verdadera raíz del problema. Exploraremos qué es lo que te detiene a la hora de sentarte a realizar tareas, desafíos y las promesas que te haces a ti mismo.

Ahora bien. ¿Qué es la procrastinación?

Procrastinación del latín procrastinare: pro, ‘adelante’, y crastinus, ‘mañana’. En su esencia, es el acto de posponer tareas que sabemos que son importantes, a favor de actividades menos relevantes en ese momento como: ordenar aquella estantería que lleva años desordenada, limpiar obsesivamente el escritorio, ir a la nevera cada dos por tres cuando en realidad no tenemos hambre. Estos son tan solo algunos ejemplos típicos que hacemos cuando procrastinamos. Es común que, cuando nos enfrentamos a una tarea que nos genera incomodidad o ansiedad, busquemos evasiones. El problema es cuando la procrastinación se convierte en un patrón que domina nuestros días y no somos capaces de sentarnos con tranquilidad a hacer las tareas que queremos y debemos, de un modo natural.

Más que pereza

Es vital entender que la procrastinación no se trata de ser perezoso o de carecer de voluntad. Es un mecanismo emocional que nos empuja a evitar lo incómodo, el malestar, la presión. Cuando enfrentamos actividades que nos hacen sentir ansiosos, nos frustran o sentimos que nos sobrepasan es natural desviarnos hacia lo que se siente más fácil y placentero. Te levantas, estiras y antes de que te des cuenta, ya estás buscando comida en la nevera o pensando en limpiar tu escritorio. Es un ciclo que puede hacernos sentir más insatisfechos a medida que comprendemos que no estamos avanzando en lo que realmente importa.

La procrastinación no es…

  • Falta de energía o pereza: no confundas la procrastinación con la falta de ganas. La energía puede estar de tu lado, pero las tareas difíciles tienden a frenar ese empuje.
  • Falta de voluntad o motivación: muchas veces, anhelas realizar ciertas actividades, pero esa voz interna que te hace dudar de ti mismo te genera un bloqueo que se manifiesta en procrastinación.
  • Apatía: procrastinar no es lo mismo que estar desinteresado. Te importa, pero la ansiedad puede hacer que huyas de lo que verdaderamente anhelas.
  • Mala gestión del tiempo: la naturaleza de la procrastinación es emocional más que racional. Procrastinas porque te cuesta gestionar tus emociones y te sientes sobrepasado, no por no saber gestionar tu tiempo.

¿Procrastinación intencional vs. crónica?

Es clave distinguir entre la procrastinación intencional y la procrastinación crónica. La primera es cuando decides conscientemente postergar una tarea porque prefieres enfocarte en otra cosa; en este caso, está bien y puede ser parte de tu proceso de toma de decisiones. En cambio, la procrastinación crónica es un círculo vicioso que se repite, obstaculizando tu progreso y bienestar.

¿Cómo te sientes al procrastinar?

La procrastinación nos hace sentir frustrados, nos mella el autoestima no sintiéndonos capaces de conseguir nuestros objetivos o de realizarlos tal y como querríamos. Por si fuera poco nos hace perder el tiempo y en definitiva parte de nuestra vida. No olvidemos que el tiempo es la materia prima de la vida.

¡Tienes el control!

Aquí viene la buena noticia: ¡puedes cambiar esto! La procrastinación tiene solución y tú puedes avanzar en tus objetivos, ya sea que te encuentres en el ámbito académico, profesional o en proyectos personales. No estás solo en esto.

Puedes conseguir salir de ahí y llevar a cabo tus objetivos si aprendes a gestionar tus emociones, cambias tu mentalidad, eres constante y tomas acción.


Comentarios

Deja un comentario